Viendo el último videoclip de Nightwish, Amaranth, me ha vuelto a la cabeza un pensamiento que hace años que me viene rondando. Y es que cada país tiene una persona, dentro del Heavy Metal, que está a otro nivel. Y no me refiero a que sea mejor en tal o cual instrumento o tenga la voz más prodigiosa del mundo. Me refiero a la grandilocuencia, diversidad y cantidad de proyectos en las que puede verse metido a la vez y de los que suelen salir, casi siempre, grandes obras.
Cada páis europeo en el que haya un nivel medio de tradición metalera existe una de esas personas. En Alemania está Tobias Sammet, líder de Edguy y creador de Avantasia, la última metal opera de éxito en el mundillo, la cual por cierto, está a punto de recibir otros dos capítulos. En Italia está Luca Turilli, guitarrista de Rhapsody (of Fire) y que da rienda suelta a su talento en sus otras dos bandas Luca Turilli y Luca Turilli's Dreamquest. El chaval no es que tenga mucha imaginación para poner nombre a sus grupos, pero al menos los discos que hace con ellas son de mucha mayor originalidad y calidad que los que nos viene ofreciendo últimamente con su banda principal. En Finlandia está Tuomas Holopainen, mente principal y casi única dentro del orquestal mundo de Nightwish. Aunque el país escandinavo es un mundo aparte en lo que se refiere al Heavy Metal. Gente como Alexi Laiho (Children of Bodom) o el mismo Tuomas entre otros son sólo la punta del iceberg de un país que produce grupos de heavy metal como churros.
Otro de estos personajes, menos conocido pero no por ello menos reconocido debido a que sus obras son más progresivas y complicadas de llegar al público general es el holandés
Arjen Lucassen, creador de
Ayreon,
Ambeon,
Star One y
Stream of Passion. Exceptuando la última banda, las demás obras de Lucassen con cada uno de sus grpos son gigantescas obras de ingeniería musical con multitud de vocalistas de todas los estilos del Heavy Metal. Entre los invitados están: Bruce Dickinson (Iron Maiden), Fabio Lione (Rhapsody), James Labrie (Dream Theater), Sharon del Adel (Within Temptation)... y podríamos seguir nombrando gente durante unos cuantos párrafos más. ¿Y por qué no es tan conocido como los demás?.

Pues básicamente porque su música es chunga de escuchar, está hecha para gente a la que le guste el metal progresivo extremo, y la verdad es que entre mis conocidos no hay mucha gente interesada en ese estilo. Si ampliamos ese porcentaje al mundo del heavy metal en general...
En la misma oscuridad que se encuentra Lucassen para el metalero medio está otro gran músico, esta vez búlgaro, llamado
Nikolo Kotzev. Francamente desconocido para la mayoría, tampoco les dirá nada el nombre de su banda principal,
Brazen Abbot. A pesar de ello, recomiendo la escucha de cada uno de sus discos y sobretodo, de lo que es la mejor ópera-rock de los últimos años, "Nostradamus". Editada en el 2001, se aleja completamente de lo que es Avantasia o Aina, y devuelva el toque hardroquero original que tenían este tipo de obras anteriormente. Un doble cd que debería estar en el Top 10 de cualquier hijo del metal que se precie de serlo.
Y para terminar, que menos que nombrar por lo menos, el producto patrio.
[modo ironía on] Y entre la gran cantidad
[modo ironia off] de candidatos para elegir, creo que el más adecuado para aparecer en la lista es nada más y nada menos el reconocido batería de
Mago de Öz,
Txus di Fellatio. Quizás lidere la única banda de éxito en el mundo que hace en cada disco el tipo de música que a los demás compositores de esta lista tienen que dejar para su tiempo libre. Canciones largas, orquestales, ornamentadas, barrocas y llenas de matices de diferentes instrumentos que dominan el mundo metalero hispanohablante pese a quien le pese.